Inscripción del templo de Delfos

El ensueño, el sueño y el Extasis son las tres puertas abiertas al más Allá, de donde nos viene la ciencia del alma y el arte de la adivinación. La evolución es la ley de la Vida. El número es la ley del Universo. La unidad es la ley de Dios.

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domingo, 20 de septiembre de 2009

Mandala Carter&Artis




Hoy he estado trabajando en el siguiente diseño. También me dedicó a hacer collares y pulseras. Me centre en hacer un mandala. Espero os guste.
Pd. Si os preguntan porque Carter&Artis, después de años he recordado a "Huracán" Carter quien fue encarcelado injustamente por crímenes que no cometió, su vida me impacto mucho. Es admirable saber que hay personas que no pierden su entereza y que ha pesar de haberlo perdido todo siempre salen adelante. Y Artis por su honestidad y valentía.


La canción que Bob Dylan escribió para él.

Letra De "Hurricane"

Pistol shots ring out in the barroom night
Enter Patty Valentine from the upper hall.
She sees the bartender in a pool of blood,
Cries out, "My God, they killed them all!"
Here comes the story of the Hurricane,
The man the authorities came to blame
For somethin' that he never done.
Put in a prison cell, but one time he could-a been
The champion of the world.

Three bodies lyin' there does Patty see
And another man named Bello, movin' around mysteriously.
"I didn't do it," he says, and he throws up his hands
"I was only robbin' the register, I hope you understand.
I saw them leavin'," he says, and he stops
"One of us had better call up the cops."
And so Patty calls the cops
And they arrive on the scene with their red lights flashin'
In the hot New Jersey night.

Meanwhile, far away in another part of town
Rubin Carter and a couple of friends are drivin' around.
Number one contender for the middleweight crown
Had no idea what kinda shit was about to go down
When a cop pulled him over to the side of the road
Just like the time before and the time before that.
In Paterson that's just the way things go.
If you're black you might as well not show up on the street
'Less you wanna draw the heat.

Alfred Bello had a partner and he had a rap for the cops.
Him and Arthur Dexter Bradley were just out prowlin' around
He said, "I saw two men runnin' out, they looked like middleweights
They jumped into a white car with out-of-state plates."
And Miss Patty Valentine just nodded her head.
Cop said, "Wait a minute, boys, this one's not dead"
So they took him to the infirmary
And though this man could hardly see
They told him that he could identify the guilty men.

Four in the mornin' and they haul Rubin in,
Take him to the hospital and they bring him upstairs.
The wounded man looks up through his one dyin' eye
Says, "Wha'd you bring him in here for? He ain't the guy!"
Yes, here's the story of the Hurricane,
The man the authorities came to blame
For somethin' that he never done.
Put in a prison cell, but one time he could-a been
The champion of the world.

Four months later, the ghettos are in flame,
Rubin's in South America, fightin' for his name
While Arthur Dexter Bradley's still in the robbery game
And the cops are puttin' the screws to him, lookin' for somebody to blame.
"Remember that murder that happened in a bar?"
"Remember you said you saw the getaway car?"
"You think you'd like to play ball with the law?"
"Think it might-a been that fighter that you saw runnin' that night?"
"Don't forget that you are white."

Arthur Dexter Bradley said, "I'm really not sure."
Cops said, "A poor boy like you could use a break
We got you for the motel job and we're talkin' to your friend Bello
Now you don't wanta have to go back to jail, be a nice fellow.
You'll be doin' society a favor.
That sonofabitch is brave and gettin' braver.
We want to put his ass in stir
We want to pin this triple murder on him
He ain't no Gentleman Jim."

Rubin could take a man out with just one punch
But he never did like to talk about it all that much.
It's my work, he'd say, and I do it for pay
And when it's over I'd just as soon go on my way
Up to some paradise
Where the trout streams flow and the air is nice
And ride a horse along a trail.
But then they took him to the jailhouse
Where they try to turn a man into a mouse.

All of Rubin's cards were marked in advance
The trial was a pig-circus, he never had a chance.
The judge made Rubin's witnesses drunkards from the slums
To the white folks who watched he was a revolutionary bum
And to the black folks he was just a crazy nigger.
No one doubted that he pulled the trigger.
And though they could not produce the gun,
The D.A. said he was the one who did the deed
And the all-white jury agreed.

Rubin Carter was falsely tried.
The crime was murder "one," guess who testified?
Bello and Bradley and they both baldly lied
And the newspapers, they all went along for the ride.
How can the life of such a man
Be in the palm of some fool's hand?
To see him obviously framed
Couldn't help but make me feel ashamed to live in a land
Where justice is a game.

Now all the criminals in their coats and their ties
Are free to drink martinis and watch the sun rise
While Rubin sits like Buddha in a ten-foot cell
An innocent man in a living hell.
That's the story of the Hurricane,
But it won't be over till they clear his name
And give him back the time he's done.
Put in a prison cell, but one time he could-a been
The champion of the world.

El triple filtro de Sócrates

Sócrates, ¿usted sabe lo que he oído acerca de un amigo suyo?"

"Un momento", replicó Sócrates. "Antes que me diga algo, quiero ver si usted supera una pequeña prueba. La llaman prueba del triple filtro"

"¿Triple filtro?"

"Así es", continuó Sócrates. "Antes que me hable de mi amigo, es una buena idea tomar un momento y filtrar lo que usted va a decirme.

El primer filtro es la verdad. ¿Está Ud. absolutamente seguro que lo que va a decirme es verdad?"

"No", dijo el hombre, "realmente sólo lo oí y..."

"Muy bien, replicó Sócrates. "Entonces usted no sabe realmente si es verdad o no. Veamos el segundo filtro, el filtro de bondad.

¿Lo que me va a decir de mi amigo es algo bueno?

"No, al contrario..."

"Entonces - prosiguió Sócrates - me va a decir algo malo de él, pero usted no está seguro de que sea verdad. Todavía falta un filtro: el de utilidad. ¿Lo que me va a decir de mi amigo es útil para mí?"

"No, realmente no."

"Bueno", concluyó Sócrates, "si lo que me va a decir no es ni verdad, ni bueno, ni aún útil, ¿Para qué me lo quiere Ud. decir?".

sábado, 19 de septiembre de 2009




viernes, 18 de septiembre de 2009

Cualidades


Uno debe ser tan humilde como el polvo para poder descubrir la verdad.
Mahatma Gandhi

No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás.
Liev Tolstoi

jueves, 17 de septiembre de 2009

lunes, 14 de septiembre de 2009

De los juegos de Maya (Delia Steinberg Guzmán)


Cuando oigas decir que el sol calienta las piedras y las dilata, detente. Obsérvalas: están vivas. El mismo sol que nos alimenta a nosotros, modifica a las piedras.

Cuando oigas decir que el frío de la noche contrae las piedras, no sigas y piensa: están vivas, encogen su cuerpo para soportar la baja temperatura. Dilatación y contracción son los indicios de los que luego serán los movimientos del corazón.

También las piedras tienen corazón. Cuando camines sobre ellas, cuando dejes deslizar una mano sobre su superficie, recuerda que estás ante un ser vivo que tiene la infinita paciencia de la resistencia y la espera.

Recuerda a los viejos sabios, aquellos que, sabiendo de la vida interna de las piedras y los metales, escogían los más apropiados para fabricar sus amuletos y talismanes.

Recuerda a los viejos reyes y sacerdotes envueltos en joyas, que no cumplían la vacía misión del ornato, sino la más profunda de la captación y emisión de energías.
Por lo mismo que las piedras resisten, ellas tienen la capacidad de guardar por muchos miles y miles de años la fuerza interna que le han dado su madre, la tierra, y su padre, los astros.

Habla con las piedras, juega con ellas. Te darán una antigua lección de entereza y fuerza. Te hablarán de otros tiempos y de otros mundos. Te dirán palabras vibrantes
que colarán por entre sus grietas. Con tus dedos de piedra, con esos dedos de tu cuerpo que también es materia, habla con las piedras.

También en ellas hay vida y un maravilloso principio de inteligencia. Y también Maya juega con ellas, puesto que necesita hacer perdurar y multiplicar las formas de
este reino del verde.

Así como las piedras, las plantas son hijas de la tierra y del cielo; en busca del misterio de la tierra se hunden las raíces, y bebiendo las influencias estelares surgen las ramas, las flores y los frutos.

En las plantas comienzan a equilibrarse las dos fuerzas: la de la resistencia y la del crecimiento en expansión. Ellas crecen y se abren al sol, pero por otro de sus extremos permanecen fijas a la tierra madre, en acto de auténtica resistencia.
Mediante la fijación de las raíces resisten vientos y tormentas; sin hojas duermen en invierno, y cubiertas de follaje se defienden de los muy calurosos rayos del sol del verano. Pero viven, se manifiestan, se mueven y gozan de su propia existencia, en un anticipo de lo que, en su medida, hacen los humanos.

Las plantas no son todas iguales; aun en este mundo se advierten las diferencias de grado que impone la evolución. Las hay muy simples, pequeñas y de mínima expresión, y las hay grandes y robustas cual árboles que tratan de asemejarse a los hombres.

¿Habéis visto alguna vez detenidamente un árbol? Su tronco es como nuestro cuerpo. De este tronco emergen sencillos pies que se hunden en la tierra, y sencillos brazos que se elevan hacia el cielo. Los pies son las raíces; son pies que no caminan pero que, en cambio, buscan fijarse a su mundo con la mayor inteligencia; hoy he visto un árbol crecer entre las rocas y sus raíces abrirse paso hábilmente entre las grietas para no tropezar con la dureza de la piedra. Estos pies de raíces también se abren camino, como los nuestros: pero es un camino de estabilidad; de la estabilidad depende la alimentación, y de la alimentación, la vida misma.

Las ramas son los brazos, cargados de verdes dedos. Los árboles –las plantas más evolucionadas– están siempre en oración. Ellos adoran al cielo, los astros, bendicen
al viento que los acaricia y conversan con los pájaros y los insectos que los visitan.

Los árboles no tienen cabeza... Ellos todavía no piensan, pero sin embargo, sienten. A pesar de los engaños de Maya, cada día son más los hombres que saben que las plantas vibran y comprenden las emociones que nosotros emitimos. La belleza de una planta doméstica depende en gran parte de nuestra habilidad y cariño para tratarla.

Las plantas no tienen cabeza, pero recibieron dócilmente la inteligencia que Dios puso en ellas. La flor se viste de variados colores porque ha sabido escuchar las voces de Maya, porque sabe que, sin ese atractivo, no habrá nuevas flores. La flor enternece al viento y a los pájaros, y viento y pájaros colaboran en el juego del amor entre las flores.

Corre el polen de un sitio a otro; las semillas vienen y van, y el eterno juego de la vida se repite para que nunca falte la forma del verde vegetal sobre la tierra.
Las hojas viven del sol; ponen sus caras de frente al astro rey, y guardan sus pulmones hacia abajo, protegiéndose al respirar del polvo que los vientos levantan.

Las hojas saben vivir y saben morir; caen a la tierra cuando están doradas, bailando armoniosamente en su caída y siguiendo la sabia selección que desprende primero las ramas viejas y más bajas, para que perduren y se mantengan las jóvenes y más altas.

La flor también vive del sol, y orienta sus pétalos continuamente para enriquecerse
con ese oro del cielo. Y luego, cuando haya acabado su ciclo de color, cuando en
ella todo parezca morir, dará lugar al fruto que habrá nacido del sacrificio de la flor. Y cuando el fruto se agoste y la destrucción se haga dueña de él, de este nuevo sacrificio surgirá la semilla cíclica que, cayendo sobre la tierra, desprenderá nuevas raíces, nuevos troncos, nuevos brazos en oración, y nuevas oraciones escuchadas que serán flores y frutos.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Mandala de mariposas


viernes, 11 de septiembre de 2009

Un mes después (11 de Octubre del 2001) - Dalai Lama

Queridos amigos de todo el mundo :

Los acontecimientos de este día han hecho que todas las personas detengan sus quehaceres diarios, cualesquiera que éstos sean, y se pregunten acerca de las cuestiones fundamentales de la vida.

No solo nos preguntamos cual es el sentido de la existencia, sino el propósito de nuestra experiencia individual y colectiva tal como la hemos creado, buscando con afán los caminos en los que re-crearnos a nosotros mismos nuevamente como especie humana, de modo que nunca más nos tratemos a nosotros mismos de esta forma.

Ha llegado la hora de demostrar - a su más alto nivel - el pensamiento extraordinario de Quienes Somos Realmente.

Existen dos respuestas posibles a lo que ha ocurrido hoy. La primera proviene del amor, la segunda, del miedo.

Si nos aferramos al miedo podemos entrar en pánico y hacer cosas - como individuos y como naciones - que solo pueden ser causa de un mal mayor.

Si nos aferramos al amor, encontraremos refugio y fuerza, e incluso podremos ofrecerlos a otros. Este es el momento de tu ministerio. Este es el momento de tu enseñanza. Lo que enseñes en este tiempo, por medio de tu palabra y obra, permanecerá como lección indeleble en los corazones y mentes de aquellos cuyas vidas tocas, ahora y en los próximos años.

Hoy establecemos el devenir del mañana. En esta hora. En este momento. No busquemos señalar las culpas, sino las causas.

A menos que utilicemos este tiempo para buscar las causas de nuestras experiencias, nunca nos libraremos de las experiencias que éstas nos traen. En su lugar, viviremos para siempre en el miedo por las respuestas de aquellos miembros de la familia humana que se sienten afligidos, abandonados, y que también buscan su desquite.

Para nosotros las razones son claras. No hemos aprendido las lecciones humanas más básicas. No hemos recordado las verdades humanas más elementales. No hemos comprendido la sabiduría espiritual más sencilla. En pocas palabras, no hemos escuchado a Dios, y debido a ello, nos contemplamos a nosotros mismos haciendo cosas impías.

El mensaje que escuchamos de nuestra fuente de Verdad es clara: Todos somos uno. Este es el mensaje que la raza humana ha olvidado durante mucho tiempo. El olvido de esta verdad es la sola causa de el odio y la guerra, y la forma de recordarlo es muy sencilla :

Ama, ahora y en todo momento.

Si pudiésemos amar incluso a aquellos que nos atacan, y entender porque han hecho eso ¿Cuál sería entonces nuestra respuesta?

Si enfrentamos negatividad con negatividad, ira con ira, ataque con ataque ¿Qué obtenemos?

Éstas son las preguntas a las que se enfrenta la raza humana hoy. Son cuestiones que hemos fracasado en responder durante miles de años. Si no lo hacemos ahora, eliminaremos también la necesidad de darles respuesta.

Si queremos que la belleza del mundo que hemos co-creado sea experimentada por nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos, tenemos que convertirnos en activistas espirituales en este mismo momento, en este mismo lugar, y hacer que ocurra. Debemos elegir estar en el centro mismo de las causas.

Por tanto, habla con Dios hoy. Pídele ayuda, consejo, visión interna, fuerza, paz interior, y una profunda sabiduría. Pide a Dios hoy que nos muestre como actuar en el mundo para que éste cambie. Y únete a todas las personas de todo el mundo que ahora están orando y añade tu Luz a la Luz que disipa todo miedo.

Este es el reto que se pone delante de cada persona hoy. Hoy el alma humana se pregunta : ¿Qué puedo hacer para preservar la belleza y la maravilla de nuestro mundo y para contribuir a eliminar la ira y el odio - y las desigualdades que éstos inevitablemente causan - en la parte del mundo que yo toco?

Por favor, contesta esta pregunta hoy mismo, con toda la magnificencia que Tu eres. ¿Qué puedes hacer HOY... en este mismo momento?

Una enseñanza fundamental en la mayoría de las tradiciones espirituales es:

Lo que tú deseas experimentar, ofrécelo a otros.

Mira ahora que es lo que te gustaría experimentar en tu propia vida, y en el mundo. Mira entonces si hay alguien para el que tú puedes ser la fuente de ese deseo.

Si quieres experimentar la paz, ofrece paz a otro.

Si deseas saber que estas seguro, haz que otro sepa que está seguro.

Si deseas entender las cosas aparentemente incomprensibles, ayuda a otro a comprender mejor.

Si deseas sanar tu propia tristeza o ira, busca sanar la tristeza o ira de otro.

Esos otros te están esperando ahora. Ellos buscan tu guía, tu ayuda, tu valor, tu fuerza, tu entendimiento, y tu seguridad en esta hora. Pero sobre todo, ellos te buscan por tu amor.

Mi religión es muy sencilla. Mi religión es la bondad.

Dalai Lama
Sakya Monastery of Tibetan Buddhism
via Roz Solomon

Traducción : Marisol Mora
Comité de Traducciones de la Red Ibérica de Luz

Vive con paz


Vive con paz,
actúa con paz,
sonríe con paz,
trabaja con paz.

Todo puede hacerse con paz.
Ahoga tus lamentos con paz.

Observa la sonrisa de un niño,
el nacimiento de una flor,
la madre que amamanta a su bebé o
cobijate bajo un árbol
buscando su calor.

Tienes a la luna y al sol,
el mar, el cielo y las estrellas.
Tienes al pez como a la jirafa
y a la nutria como al colibrí.

Tienes la locura de Él ante tus ojos.
Sueña, respira, abriga.
Abraza la paz.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Biko

Creado por Arkhazul en homenaje a Steve Biko

"Escribo lo que quiero". Bajo ese título y con el seudónimo Frank Talk, "charla franca", Steve Biko escribía su columna en la revista de la Organización de Estudiantes Sudafricanos, SASO.

En varias oportunidades, el régimen del apartheid intentó silenciar a Biko, llegando a someterlo al régimen de prohibición, según el cual no podía escribir, hablar con más de una persona a la vez, o desplazarse.

A pesar de las medidas, la voz de Biko jamás se calló y fue un escritor prolífico.

"El arma más potente en manos del opresor es la mente del oprimido. Si somos libres en el corazón, no habrá cadenas hechas por el hombre con fuerza suficiente para sujetarnos"

"Son los pobres los que usan combustibles como queroseno y carbón por la negativa del blanco a instalar servicios eléctricos en barrios negros"

"Utilizando habilmente la figura de monstruos imaginarios, han convencido hasta a los liberales de que deben temer la posibilidad de que los negros asuman la dirección de Sudáfrica".

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_4513000/4513385.stm

Canción: Biko (Peter Gabriel)

September '77
Port Elizabeth weather fine
It was business as usual
In police room 619
Oh Biko, Biko, because Biko
Oh Biko, Biko, because Biko
Yihla Moja, Yihla Moja
-The man is dead

When I try to sleep at night
I can only dream in red
The outside world is
black and white
With only one colour dead
Oh Biko, Biko, because Biko
Oh Biko, Biko, because Biko
Yihla Moja, Yihla Moja
-The man is dead

You can blow out a candle
But you can't blow out a fire
Once the flames begin to catch
The wind will blow it higher
Oh Biko, Biko, because Biko
Yihla Moja, Yihla Moja
-The man is dead

And the eyes of the world are
watching now
watching now

Escribo lo que me da la gana (Steve Biko)

Un sol para Steve Biko

Pero yo creo que la gente negra del mundo, al rechazar el legado de colonialismo y de la dominación blanca y de construir alrededor de sí sus propios valores, niveles y perspectiva hacia la vida, han establecido al fin una base sólida para una cooperación significativa entre ellos mismos en la gran batalla del Tercer Mundo contra las naciones ricas...No hay duda que la lucha de poder blanco-nego en Sudáfrica no es sino un microcosmos del enfrentamiento global entre el Tercer Mundo y las naciones blancas ricas del mundo que se manifiesta de una manera real a medida que transcurren los años...EL aparteid, en pequeña o en gran escala, es obviamente malévolo. Nada puede justificar la presunción arrogante de que una élite de extranjeros tenga el derecho de decidir sobre las vidas de una mayoría.


El hecho de que el aperteid ha sido asociado con la supremacía blanca, con la explotación capitalista y con la opresión deliberada hace que el problema sea mucho más complejo. La escasez material es suficientemente mala, pero aparejada con la pobreza espiritual mata...Rechazamos la sociedad occidental la cual se basa en el poder y que parece preocuparse de perfeccionar sus conocimiento tecnológico, a la vez quepierde su dimensión espiritual. Creemos que a la larga, la ocntribución especial de África al mundo será en el reino de la relación humana. Los grandes poderes del mundo pueden haber hecho maravillas dándole al mundo una panorámica industrial y militar; pero el mayor bien viene de camino desde África: dar al mundo una faz más humana.


- Steve Biko
Hope Publishing House
P.O. Box 6008
Pasadena, CA 91106 - USA

Imagina una oruga. Pasa gran parte de su vida en el suelo, viendo a los pájaros, indignada con su destino y con su forma. "Soy la más despreciable de las criaturas", piensa. "Fea, repulsiva, condenada a arrastrarme por la tierra".

Un día, sin embargo, la Naturaleza le pide que haga un capullo. La oruga se asusta, nunca antes había hecho un capullo. Piensa que está construyendo su tumba y, se prepara para morir. Aunque indignada con la vida que llevó hasta entonces, se queja de nuevo a Dios. "Cuando por fin me acostumbré, Señor, me quitas lo poco que tengo".

Desesperada, se encierra en el capullo y espera el fin. Algunos días después se ve transformada en una linda mariposa. Puede pasear por el cielo, y ser admirada por los hombres. Se sorprende con el sentido de la vida y con los designios de Dios. ^

(Maktub, Paulo Coelho)

lunes, 7 de septiembre de 2009

Hadas en la ribera.

El Sr. Conejo y su iguana

sábado, 5 de septiembre de 2009

Runa Ewoh



Según el libro de las runas es Ewoh.

Según Aristóteles, en su poética "...Es propio de la naturaleza describir las cosas con una combinación aparentemente imposible de palabras, cosa que no puede realizarse con el verdadero nombre del objeto, y sí con su metáfora".

La luna (Poema rúnico - Kenningar)

Casa del dragón,

esfera nocturna,

sueño del poeta,

aceituna del astronauta,

plata aludida,

moneda,

hostia del cielo,

bocado del lobo,

espejo del sol,

pupila dilatada,

ojo de Odín.

Libro mágico de las runas - Faviana Daversa

miércoles, 2 de septiembre de 2009

El mensajero silencioso, Jan Karski

"Cuando la palabra es distribuída a voces y nadie escucha"

En su país de origen no tiene la fama que merece; mucho menos en su país de adopción. Quizá sea comprensible: la gente admira a triunfadores, y Karski, no cabe olvidarlo, fracasó. Como correo de la sacrificada resistencia polaca, él fue el primero que llevó a Occidente información directa sobre el Holocausto: cientos de miles de personas, y en particular la población judía, estaban siendo exterminadas de forma industrial. Karski quiso contarlo; pudo explayarse detalladamente ante los dirigentes aliados y ante la opinión pública. El resultado fue básicamente estéril. No se le creyó.

La historia, como la tragedia, gusta de jugar con ironías: la incredulidad fue el pago a una de las trayectorias más íntegras del sanguinario siglo XX. Jan Kozielewski (Karski fue el nombre de guerra que adoptó en la clandestinidad) había nacido en Lodz en 1914.

Se incorporó al servicio diplomático, con una sólida formación, en el momento en que Polonia era de nuevo repartida en virtud del pacto secreto entre Hitler y Stalin. Como oficial movilizado, fue hecho prisionero por el Ejército Rojo, pero pudo escapar al arrojarse desde un tren en marcha: eludió así la suerte de sus compañeros masacrados en Katyn.

De vuelta en Varsovia, e incorporado a la naciente resistencia, le asignaron el difícil puesto de correo gracias a sus raras cualidades: una memoria prodigiosa y una excepcional capacidad de síntesis, pero, más importante aún, una intachable probidad en los informes que le ganó la confianza de los diferentes grupos políticos enfrentados.

En su primera misión, a comienzos de 1940, pudo llegar hasta París y entrevistarse con los miembros del gobierno polaco en el exilio, pero su hazaña era ya inútil cuando regresó a Varsovia en mayo de ese año: la Blitzkrieg ocuparía Francia en poco más de un mes, desmantelando toda la estructura de la representación polaca y dejando obsoletas sus indicaciones. Inmediatamente, Karski emprendió una nueva misión, pero fue capturado en Eslovaquia por la Gestapo. Creyéndose incapaz de soportar más tiempo las torturas, Karski logró cortarse las venas, pero fue internado a la fuerza en un hospital.

Desde allí pudo contactar con la resistencia, solicitando veneno antes que exponerse a revelar los secretos de que era portador.

En una decisión arriesgadísima que deja clara la relevancia de Karski, "Bór" Komorowski (que sería el comandante en jefe de la Armija Krajowa y dirigió como tal el dramático levantamiento de Varsovia) improvisó una operación de rescate que fructificó gracias a la colaboración de un médico y una enfermera. Karski fue trasladado a una granja en las montañas y mantenido en la reserva durante dos años que se le hicieron eternos.

Su rescate se cobró un alto precio. Decenas de detenidos fueron torturados. La imprudencia de un miembro del comando permitió a la Gestapo capturar a tres de ellos y enviarlos a Auschwitz; ninguno sobreviviría. Como el médico implicado había huido, se encarceló a otro y al hermano del primero. Treinta y dos ciudadanos fueron fusilados como represalia. Quizá el recuerdo de los que murieron por su libertad fue un acicate para la tenacidad de Karski.

Con semejante antecedente, con la mandíbula desfigurada por los golpes y las imborrables cicatrices en las muñecas, emprendió aún una tercera misión. De nuevo los distintos partidos políticos quisieron confiarle mensajes adicionales; entre ellos, esta vez, los grupos judíos. Karski accedió a infiltrarse en el Gueto de Varsovia y asistió sobrecogido a cada detalle de su inhumana realidad: hacinamiento, desnutrición, razzias cotidianas.

Camuflado con un uniforme de la milicia ucraniana, visitó incluso un campo de concentración que le anunciaron como Belzec pero fue con toda probabilidad Izbica: vio allí los cargamentos de seres humanos destinados a la muerte. Entre octubre y noviembre de 1942, Karski logró cruzar la Europa ocupada hasta llegar a Barcelona, donde agentes británicos lo trasladaron a Gibraltar y de allí a Londres.
Fue sometido a cuarentena, pese a las protestas del gobierno polaco; liberado por fin, fue su propio gobierno el que decidió retenerle aún un tiempo (el General Sikorski le diría después: "Cuando llegó estaba usted loco. No podíamos dejar que le viesen en tal estado").

Gradualmente, sin que la sobreexcitación mermase su rigor expositivo, Karski fue confiando sus informes a autoridades y personalidades públicas: aunque desde hacía un tiempo llegaban rumores sobre matanzas en la Europa ocupada, y en particular sobre el exterminio de la población judía, las suyas fueron las primeras informaciones que, en palabras de Eden, "se tienen por fiables y suenan convincentes".

La británica prudencia de la expresión es sintomática. Nadie quiso poner en duda la credibilidad de Karski, pero las monstruosidades relatadas suscitaban estupor y escepticismo; todas las medidas solicitadas por los judíos de Varsovia fueron ignoradas (especialmente significativa era una petición descartada como ridícula: informar al pueblo alemán de las atrocidades cometidas en su nombre y amenazarles con una declaración de culpa colectiva si no hacían nada por ponerles fin).

El gobierno polaco, con honradez que la historia iba a escamotearle, difundió los informes y reclamaciones en la medida de sus posibilidades. El presidente Raczkiewicz trasladó por ejemplo a Pío XII la desesperada súplica de una condena expresa del genocidio, con el resultado conocido. La conminación de Leon Feiner (dirigente del Bund y guía de Karski en el Gueto) a los judíos de todo el mundo para emprender una huelga de hambre en solidaridad con sus hermanos masacrados no tuvo mayor eco, salvo en el representante de su grupo en el gobierno, Samuel Zygielbojm, que se suicidó tras la liquidación definitiva del Gueto de Varsovia.

En junio de 1943, Karski fue enviado a Estados Unidos. El gobierno polaco buscaba ganar simpatías para su causa en un momento delicado, cuando la ruptura de relaciones anunciada por la URSS hacía ya prever el abandono aliado; la insistencia de Karski en relatar cuanto sabía sobre el Holocausto fue su iniciativa personal. De nuevo pudo reunirse con las más diferentes personalidades, gracias al celo del embajador Jan Ciechanowski.

Católico ferviente, Karski recordaría décadas después la actitud de los tres arzobispos y el nuncio apostólico con los que habló: "Todos fueron conmigo muy amables, pero se interesaron casi en exclusiva por la situación de la Iglesia en Polonia: ¿se debilitaría la fe?". Memorable es también la reacción del juez del Tribunal Supremo, Felix Frankfurter, judío él mismo, quien concluyó ue "simplemente, no puedo creerle".

Cuando el embajador, presente en la reunión y amigo personal de Frankfurter, estalló indignado "¡Felix, no puedes decirle a la cara que está mintiendo!", el juez le matizó con fina precisión: "No he dicho que este joven mienta.

Digo que no puedo creer lo que ha contado". Karski llegó a reunirse con el propio Franklin D. Roosevelt, a quien parece haber impresionado un poco más que a otros.

Durante meses impartió incontables charlas y fue invitado a recoger sus experiencias en un libro (Story of a Secret State, que fue una de las sensaciones editoriales del año 1944). Consciente de que estaba siendo utilizado como un fenómeno mediático, no dejó por ello de contar lo que sabía: era para él un compromiso y una obligación moral. Su popularidad duró hasta el fin de la guerra, cuando el país al que servía fue entregado a la voracidad de Stalin.

Como sus dos títulos no le fueron reconocidos, Karski hubo de empezar de cero los estudios de Ciencias Políticas. En cuatro años obtuvo el doctorado; poco después la ciudadanía norteamericana. Desde 1953 fue profesor en la Universidad de Georgetown. De su pasado nunca volvió a hablar hasta 1978, cuando Claude Lanzmann le convenció para intervenir en su documental Shoah. Hacia el final de su vida acumuló homenajes y premios, pero sostuvo siempre que su empeño había sido en vano. "Para la enormidad de una tragedia como la judía se habría necesitado a alguien mejor y más fuerte que yo. No, no logré nada bueno. Los judíos no tuvieron suerte conmigo". Jan Karski falleció en 2000, con el siglo que ayuda a redimir como muy pocos.

No es verdad que no sabíamos. Él se jugó la vida para que supiéramos, como le suplicaron los que estaban siendo exterminados: frente a un cúmulo de obstáculos y escepticismos, transmitió su voz. Hay quien atiende a lo que está ocurriendo alrededor y se lacera con ello el alma; hay quienes se preservan del dolor mirando hacia otro lado. No todos han nacido para combatir, pero hay mandatos que extraer de la memoria de Jan Karski: Ser veraz. No callar frente al crimen. No cerrar los ojos. El mundo sigue rebosante de injusticias, y el silencio, no cabe olvidar, nos hace cómplices.

El diálogo con Felix Frankfurter, miembro de la Corte Suprema, es igualmente esclarecedor. Frankfurter le pregunta: '¿Sabe usted, señor Karski, quién soy yo? ¿Sabe que soy judío?' Tras el relato de Karski, Frankfurter camina unos pasos, piensa y le responde contundentemente: 'Un hombre como yo debe ser absolutamente franco. De modo que le digo: no estoy en condiciones de creer lo que usted dice'. Tampoco creyeron en él otros dirigentes judíos.

En Londres se entrevistó con el Secretario de política exterior, Anthony Eden; con Lord Cranbone, del partido conservador así como con Hugh Dalton y Arthur Greenwood del partido laborista. Todos integraban el gabinete británico de guerra que en ese momento era el centro del poder político en Inglaterra. Eden contestó que no podían hacer nada de lo que proponían los dirigentes judíos porque la estrategia aliada consistía en derrotar militarmente a Alemania, y que ningún 'asunto secundario' debía interferir el objetivo. Lord Cranborne, aparentemente un hombre simpático, le dijo:

"Señor Karski, usted es un hombre inteligente. ¿Se da cuenta de que el mensaje que nos trae es insostenible?"

Arthur Koestler, judío, apasionado antifascista y antisoviético, a quien Karski visitó en Londres, no es favorecido en el relato del mensajero. Lo describe como un hombre demasiado atado a sus intereses personales, a su vanidad de hombre de letras. Otro escritor, H.G. Wells, al recibir su crónica le contesta que
"habría que estudiar las causas por las cuales el antisemitismo emerge en todos los países en donde viven judíos".

"Después de la guerra" -escribió en 1987- "leí cómo los líderes occidentales, hombres de estado, militares, servicios de inteligencia, jerarquías eclesiásticas y dirigentes civiles se horrorizaban por lo que había pasado con los judíos. Declaraban no haber sabido nada acerca del Holocausto pues el genocidio había sido mantenido en secreto. Esta versión de los hechos persiste todavía pero no es más que un mito. El exterminio no era un secreto para ellos."


El Estado de Israel lo nombró ciudadano ilustre. En esa ocasión pronunció un discurso de agradecimiento en el que se definió así: 'Yo, Polaco, Norteamericano, católico, puedo ahora decir que también soy judío'. Su testimonio es probablemente uno de los más conmovedores que registra la película Shoá de Claude Lanzmann.

martes, 1 de septiembre de 2009

Irene Gut Opdyke

Uno de los mandalas más bonitos que he hecho, dedicado también a está persona por ser quien fue y a quien le doy mi admiración respeto.

Una heroína entre heroínas. He leído su biografía y me ha impactado tanto como cuando leí la historia de Irena Sendler. Son mujeres valientes, que tienen tanto que dar, que nunca se dan por vencidas y siguen luchando, creyendo.

Creo que su vida habla por sí sola. Besos.

Irene Gut Opdyke (1922-2003) fue una heroína polaca que salvó muchos judíos polacos de las cámaras de gas alemanas y de las tropas de las SS. En una proeza de coraje y poniendo en riesgo su propia vida, rescató judíos de una muerte segura.

Gut era una de las cinco hijas de una familia Católica nacida en una pequeña localidad de Polonia del Este. Al trasladarse su familia a Radom, ella se matriculó como estudiante de enfermería.

En 1939, el Ejercito Alemán invadió Polonia y en un mes el país fue derrotado y dividido entre Rusia, Austria y Alemania.

Irene se unió como voluntaria a una unidad del Ejercito y se ocultó en los bosques de Ucrania donde fue tomada como prisionera por soldados rusos quienes después de violarla la dejaron abandonada en la nieve para que muriera. Escapó, pero luego fue arrestada en una redada entre ciudadanos polacos.

En abril de 1942, Gut fue testigo de un hecho que transformaría su vida. Vio como un oficial Nazi arrojaba un niño al aire y le disparaba, como si se tratara de un pájaro. No siendo capaz de soportar y ser testigo del creciente barbarismo por parte de los alemanes, comenzó a participar en la lucha para salvar judíos de la masacre. El terror crecía. En el mercado público, los soldados de la Gestapo la obligaron a observar, junto con otros polacos, el linchamiento público de una pareja de judíos y de su protector polaco que había tratado de ayudarlos.

Mientras lleva a cabo trabajos forzados en una fábrica de municiones, Irene atrajo la atención de un Mayor alemán de 70 años, Edgard Rugemer. Para este momento, el Ejército Alemán en el Este, en busca de oficiales entrenados, había elevado el límite de edad.

El Mayor Rugemer le encontró un trabajo más adecuado en la cocina de un hotel para oficiales alemanes. Las cocinas se encontraban cercanas a los muros del gueto local y cada noche, ella recogía las sobras de la comida y las pasaba a escondidas a través de las cercas de alambres de púas. Increíblemente, Gut no fue descubierta durante meses. Tuvo éxito en sus esfuerzos.

Pronto, comenzó a pasar judíos a escondidas fuera del gueto hacia los bosques. En toda Polonia, los vastos bosques sirvieron de refugio a judíos frente a la persecución alemana. Ella repetía esta operación una y otra vez.

El Mayor Rugemer rápidamente la promovió como su ama de llaves en una villa que había sido expropiada por los alemanes. Esta villa contaba con un gran sótano donde Irene escondió a doce judíos que estaban por ser deportados a las cámaras de gas. Ellos salían del sótano todos los días y la ayudaban con sus tareas.

El Mayor Rugemer pasaba generalmente el día afuera, pero un día llegó inesperadamente más temprano y se sorprendió al ver judíos viviendo en su casa. Inmediatamente, se dirigió a llamar a los oficiales de las SS, pero antes de que pudiera realizar la llamada, Irene le suplicó que perdonara la vida de los judíos. Rugemer hizo un trato con ella; sus vidas a cambio de su cuerpo. Gut no tuvo otra alternativa. Se convirtió en su amante a fin de salvarlos. Los judíos continuaron viviendo en el sótano sin tener conocimiento de este acuerdo.

Gut, que había sido críada como católica, pidió la confesión al sacerdote local, quien no le daría la absolución. Siguió siendo cristiana, pero años más tarde, se convertiría al Protestantismo.

A medida que el ejército Ruso se extendía al oeste, hacia Polonia, Edgard Rugemer se marchó con los alemanes antes de que los rusos pudieran sorprenderlos.

A comienzos de 1944, Gut y los judíos se escaparon hacia los bosques donde permanecieron ocultos hasta que los rusos ganaron el control de Polonia. Luego, fueron llevados a un campo de "desplazados". Cada uno de sus protegidos fue salvado gracias a su coraje. Luego, la mayoría de ellos emprendió su camino hacia el nuevo Estado de Israel.

Al terminar la guerra, en medio de la confusión y brutalidad, y ayudada por los judíos de quienes se había hecho amiga, pasó a escondidas del territorio polaco ocupado por Rusia hacia Alemania Occidental.

Tres años más tarde, pudo obtener la documentación que le permitiría viajar a los Estados Unidos. En el campo de "Desplazados" había sido entrevistada por William Opdyke, un empleado estadounidense de las Naciones Unidas al que le contó su historia. Por casualidad, volvió a encontrarse con él en Nueva York y se casaron poco tiempo después. Formaron una familia y llevaron una vida tranquila.


Veinticinco años después, como por destino, fue invitada a disertar en el Rotary Club donde participaba su esposo. Hasta ese momento, había bloqueado el pasado en su mente. Por primera vez, Irene decidió hablar sobre su pasado como participante y testigo. En 1999, escribió un libro con su experiencia: "En mis manos: Memorias de una Sobreviviente del Holocausto". El libro vendió más de un millón de copias. Por años, continuó contando sus experiencias y viajando a través de todo el país.

En los últimos años, la Comisión del Holocausto de Israel la nombró como una de "los Rectos entre las Naciones", un título otorgado a quienes arriesgaron sus vidas salvando judíos del holocausto. Se le otorgó la Medalla de los Héroes de Israel, el máximo tributo del país en una ceremonia llevada a cabo en el Monumento Conmemorativo de Yad Vashem en Jerusalén. También el Vaticano le concedió honores.

Irene terminó su libro con las siguientes palabras: "A veces, todavía - a menudo, todavía - no puedo verme al espejo. En cambio, como a través de la bruma, veo un niño arrojado al aire. Pero deseo cambiar esta visión: Algo es arrojado al aire, sí, pero es un pájaro, un pequeño pájaro liberado de su jaula, y que vuela, elevándose alto cada vez más alto sobre las copas de los árboles y los techos de las casas. Una pequeña niña se asoma por una ventana arrojando migas y mira cómo el pájaro desaparece de la vista. Es un pequeño pájaro que vuela. Un gorrión volando. Este es mi deseo: hacer lo correcto, contárselo a ustedes y recordar. Id con Dios."

http://www.raoulwallenberg.net/?es/salvadores/otros/manos.2865.htm

Los Convenios de Ginebra de 1949, artículo 3 y los protocolos adicionales.



El I Convenio de Ginebra protege, durante la guerra, a los heridos y los enfermos de las fuerzas armadas en campaña.

Consta de 64 artículos, que establecen que se debe prestar protección a los heridos y los enfermos, pero también al personal médico y religioso, a las unidades médicas y al transporte médico. Este Convenio también reconoce los emblemas distintivos. Tiene dos anexos que contienen un proyecto de acuerdo sobre las zonas y las localidades sanitarias, y un modelo de tarjeta de identidad para el personal médico y religioso.


El II Convenio de Ginebra protege, durante la guerra, a los heridos, los enfermos y los náufragos de las fuerzas armadas en el mar.

Consta de 63 artículos aplicables específicamente a la guerra marítima. Por ejemplo, protege a los buques hospitales. Tiene un anexo que contiene un modelo de tarjeta de identidad para el personal médico y religioso.

El III Convenio de Ginebra se aplica a los prisioneros de guerra.

Se ampliaron las categorías de personas que tienen derecho a recibir el estatuto de prisionero de guerra, de conformidad con los Convenios I y II. Se definieron con mayor precisión las condiciones y los lugares para la captura; se precisaron, sobre todo, las cuestiones relativas al trabajo de los prisioneros de guerra, sus recursos financieros, la asistencia que tienen derecho a recibir y los procesos judiciales en su contra. Este Convenio establece el principio de que los prisioneros de guerra deben ser liberados y repatriados sin demora tras el cese de las hostilidades activas. Tiene cinco anexos que contienen varios modelos de acuerdos y tarjetas de identidad, entre otras.


El IV Convenio de Ginebra protege a las personas civiles, incluso en los territorios ocupados.

Los Convenios de Ginebra que se adoptaron antes de 1949 se referían sólo a los combatientes, y no a las personas civiles. Los hechos acaecidos durante la Segunda Guerra Mundial pusieron en evidencia las consecuencias desastrosas que tuvo la ausencia de un convenio que protegiera a los civiles en tiempo de guerra. Este Convenio adoptado en 1949 toma en consideración la experiencia de la Segunda Guerra Mundial. Consta de 159 artículos. Contiene una breve sección sobre la protección general de la población contra algunas consecuencias de la guerra, sin referirse a la conducción de las hostilidades, las que se tomaron en cuenta más tarde, en los Protocolos adicionales de 1977. La mayoría de las normas de este Convenio se refieren al estatuto y al trato que debe darse a las personas protegidas, y distinguen entre la situación de los extranjeros en el territorio de una de las partes en conflicto y la de los civiles en territorios ocupados. Define las obligaciones de la Potencia ocupante respecto de la población civil y contiene disposiciones precisas acerca de la ayuda humanitaria que tiene derecho a recibir la población civil de territorios ocupados. Además, contiene un régimen específico sobre el trato de los internados civiles. Tiene tres anexos que contienen un modelo de acuerdo sobre las zonas sanitarias y las zonas de seguridad, un proyecto de reglamento sobre los socorros humanitarios y modelos de tarjetas.


Artículo 3

El artículo 3 común establece las normas fundamentales que no pueden derogarse. Es una suerte de mini convenio dentro de los Convenios, ya que contiene las normas esenciales de los Convenios de Ginebra en un formato condensado y las hace aplicables a los conflictos sin carácter internacional:

Establece que se debe tratar con humanidad a todas las personas que no participen en las hostilidades o que caigan en poder del adversario, sin distinción alguna de índole desfavorable. Prohíbe específicamente los atentados contra la vida, las mutilaciones, la toma de rehenes, la tortura, los tratos humillantes, crueles y degradantes, y dispone que deben ofrecerse todas las garantías judiciales.
Establece que se debe recoger y asistir a los heridos y los enfermos.
Concede al CICR el derecho a ofrecer sus servicios a las partes en conflicto.
Insta a las partes en conflicto a poner en vigor, mediante acuerdos especiales, la totalidad o partes de los Convenios de Ginebra.
Reconoce que la aplicación de esas normas no afecta el estatuto jurídico de las partes en conflicto.
Dado que la mayor parte de los conflictos armados actuales no son de carácter internacional, es de suma importancia aplicar el artículo 3 común. Es necesario que se lo respete plenamente.

Protocolos Adicionales

En las dos décadas siguientes a la aprobación de los Convenios de Ginebra, el mundo presenció un aumento en el número de conflictos armados no internacionales y de guerras de liberación nacional. En respuesta a esta evolución, en 1977 se aprobaron dos Protocolos adicionales a los cuatro Convenios de Ginebra de 1949. Estos instrumentos refuerzan la protección que se confiere a las víctimas de los conflictos internacionales (Protocolo I) y de los conflictos no internacionales (Protocolo II) y fijan límites a la forma en que se libran las guerras. El Protocolo II es el primer tratado internacional dedicado exclusivamente a las situaciones de conflicto armado no internacional.

En 2005, se aprobó un tercer Protocolo adicional, que establece un emblema adicional, el cristal rojo, que tiene el mismo estatuto internacional que los emblemas de la cruz roja y de la media luna roja.


Hoy se cumplieron 70 años de la invasión a Polonia por la Alemanía nazi. Tantos horrores que trae la guerra.

Glass